Artemis II bate récord histórico de distancia máxima recorrida al superar al Apolo 13

Durante poco más de una semana, la tripulación vivirá y realizará experimentos científicos en un habitáculo del tamaño de una furgoneta, enfrentando los riesgos inherentes de una misión que busca, a largo plazo, establecer un asentamiento lunar permanente.
4 de abril 2026, 10:23hs

La misión Artemis II marcó un hito histórico al encender los motores de la nave espacial Orion para impulsar a cuatro astronautas hacia la Luna. La cápsula se encuentra actualmente en una “trayectoria de retorno libre”, lo que garantiza que, gracias a la gravedad lunar, la nave pasará alrededor de la Luna y regresará a la Tierra incluso si no vuelve a encender su motor.

Este viaje representa la primera vez desde la misión Apolo 17 en 1972 que seres humanos abandonan la órbita terrestre, destacando además por la inclusión de la primera mujer, el primer astronauta negro y el primer astronauta no estadounidense en aventurarse tan lejos en el espacio profundo.

Uno de los momentos culminantes ocurrirá en el sexto día, cuando la Orion realice un sobrevuelo por la cara oculta de la Luna, superando por unos 5.400 kilómetros el récord de distancia establecido por el Apolo 13 en 1970. Durante este tramo, los astronautas experimentarán un apagón de comunicaciones de unos 40 minutos mientras observan y describen detalles geológicos que servirán para orientar los sitios de aterrizaje de futuras misiones.

Desde el espacio, el comandante Reid Wiseman describió como "espectacular" la vista de la Tierra de polo a polo, capturando imágenes de auroras boreales y diversos continentes que dejaron a la tripulación sin palabras. Además de estas observaciones visuales, los astronautas tienen previsto realizar pruebas de comunicación con la Red de Espacio Profundo (DSN) y una llamada especial a sus colegas que se encuentran actualmente a bordo de la Estación Espacial Internacional.

El regreso a casa será el desafío final y más arriesgado, ya que la cápsula deberá enfrentar una reentrada ardiente en la atmósfera a más de 30 veces la velocidad del sonido, alcanzando temperaturas de 2.760 °C. La NASA prestará especial atención al comportamiento del escudo térmico, que presentó grietas en una prueba no tripulada anterior, por lo que han reconfigurado la trayectoria de reentrada para garantizar la máxima seguridad de los tripulantes.

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