La Selección Argentina volvió a lo más alto del ranking FIFA tras una combinación de resultados en el fútbol europeo que modificaron la clasificación internacional. La derrota de Francia y el empate de España en amistosos fueron determinantes para que el equipo de Lionel Scaloni recupere el liderazgo.
El logro genera orgullo en el entorno de la “Scaloneta”, aunque también aparece acompañado por un dato estadístico que alimenta la cautela. Desde la creación del sistema de ranking en 1993, ninguna selección que llegó como N°1 logró consagrarse campeona del mundo en la misma edición.
Ese antecedente incluye casos emblemáticos en distintas Copas del Mundo. Alemania en 1994, Brasil en 1998, 2002 y 2010, además de España en 2014 y Alemania en 2018, llegaron como líderes del ranking y no pudieron coronar su condición en el torneo.
El Mundial de Qatar 2022 volvió a reforzar esa tendencia histórica, con Brasil como número uno previo y la consagración de Argentina desde un puesto inferior. Ese antecedente reciente mantiene vivo el mito que ahora vuelve a rodear al equipo nacional.
Pese a la estadística, el liderazgo argentino aún no está asegurado definitivamente, ya que dependerá de los próximos amistosos ante Honduras e Islandia. Además, Francia y España aún tienen compromisos que podrían modificar nuevamente la cima del ranking FIFA.





