Esta medida busca fomentar la relación comercial entre ambos países y representa un incremento de 80.000 toneladas que se implementarán en tramos trimestrales. Para los especialistas, este acuerdo genera un reordenamiento del comercio exterior y alienta las ventas de un sector clave para la economía nacional.
La iniciativa, habilitada por una decisión presidencial de Donald Trump, tiene como objetivo abastecer el mercado estadounidense para bajar los precios internos tras las sequías de 2022. Argentina podrá exportar principalmente cortes de trimming (carne magra), que se utilizan en Norteamérica para mezclarlos con grasas y elaborar hamburguesas. Al enfocarse en este segmento, las posibilidades de que estos cortes compitan directamente con el consumo del mercado interno argentino son escasas.
En términos financieros, la eliminación de estos gravámenes representa un ahorro de costos de aproximadamente 240 millones de dólares para los exportadores argentinos. Este escenario de mayor competitividad podría provocar que parte de la producción de cortes magros que hoy se envía a China sea redirigida hacia Estados Unidos. Cabe destacar que, durante 2025, las exportaciones de carne ya habían crecido un 22,3% en valor, impulsadas por la fuerte demanda global.
Sin embargo, el impacto en los mostradores locales genera preocupación, ya que se proyecta que el precio de la carne siga subiendo por encima de la inflación. El sector ganadero atraviesa actualmente un "ciclo de retención" para producir animales más pesados, lo que reduce la oferta inmediata de carne para el consumo doméstico. Esta situación, sumada a la pérdida de 3 millones de cabezas de ganado entre 2023 y 2025, mantiene los valores de la hacienda muy firmes.
Para este 2026, los analistas prevén una escasez de oferta debido a este proceso de recomposición del ciclo productivo. Aunque el acuerdo asegura que el dinero que antes se pagaba en impuestos ahora quede dentro de la cadena productiva local, el mercado interno enfrentará un escenario ajustado por precios altos de la materia prima. La combinación de una mayor demanda externa y una oferta limitada marcará la dinámica de los precios en las góndolas argentinas.






