Entidades proteccionistas que se auto definen como “Defensores del río Negro y sus lagunas” hicieron una fuerte advertencia ante las autoridades municipales sobre lo que consideran “el peligro de que se consumen obras y se aprueben desarrollos inmobiliarios que puedan dañar aun más el ecosistema”. Para ello, rechazan el proyecto de zonificación que se discute en el ámbito del Concejo Municipal con “la preocupación única de defender los bienes comunes, y el llamado a la conciencia colectiva de que una vez más, vienen por el patrimonio natural y cultural que nos pertenecen como comunidad”.

Estas organizaciones ambientalistas fueron recibidas en una reunión ampliada con autoridades del Municipio de Resistencia y concejales de la ciudad en la cual, estas entidades civiles plantearon su perspectiva sobre el proyecto de un nuevo código de re-zonificación y distritos, con un claro sesgo de defender a ultranza la cuenca del río Negro y los humedales que están conectados a él. En ese sentido definieron al corredor del río Negro y sus lagunas como “algo único, sobre él se asienta la población del Gran Resistencia. Por eso debemos alertar sobre peligros de someterlo a la fragmentación en al menos 12 distritos dentro de su ejido,  lo cual responde a la demanda de los desarrolladores inmobiliarios con intereses especulativos desde hace décadas. Este corredor es una de las pocas reservas de biodiversidad que nos quedan, donde puede recorrer kilómetros un aguará guazú y aparecer en la ribera del shopping o podemos encontrar después de la bajante, prendidos en las orillas de Puerto Tirol alisos del río Bermejo que entraron con las crecidas del Paraná. Estos ejemplos nos dan el significado de la movilidad de fauna y flora en toda su extensión”.

rio Negro

Las entidades conservacionistas pusieron énfasis en que “este corredor navegable del río Negro permitió que fundaran poblaciones pero hoy, producto de la desidia, está bloqueado por carrizales y camalotes que emergen de la reacción a la contaminación tanto de metales pesados de la industria como desagües cloacales filtrados de las napas. Además, está dentro del sitio Ramsar, por ser un humedal que ofrece una multiplicidad de servicios ambientales que permiten la vida, generando oxígeno filtrando las aguas y donde las actividades del hombre están reguladas, y deberían estar equilibradas desde el marco normativo”.

Asimismo, destacaron que “esta agua dulce que se vierte naturalmente a través del río Negro y sus lagunas, es un bien común que tantos pueblos del mundo quisieran tener acceso. Pero con el actual proyecto de  desposte, se oferta los mejores cortes, como si fueran comodities al mercado de barrios cerrados y emprendimientos urbanísticos privados, en donde  se paga en dólares lo que se ha adquirido en pesos hace décadas;  la diferencia en el costo de la infraestructura lo tenemos que pagar todos los habitantes. Por eso rechazamos la fragmentación del corredor, e insistimos en la propuesta de proteger toda el área que la resolución 1111/98 del APA, con el paragua de una ley que lo declare monumento natural y cultural; o bien un instrumento que podamos consensuar con la sociedad, de manera que se preserve los bienes comunes que corren riesgo de ser entregados al mercado inmobiliario para, por ejemplo, recuperar el acceso público de las riberas privatizadas. Apoyamos un plan desde el Estado para que el corredor recupere sus bosques autóctonos, su biodiversidad, que sean navegables y cese la contaminación de sus aguas”.