La escudería Alpine dio un giro estratégico en su estructura técnica con el objetivo de mejorar el rendimiento de su A525, actualmente el peor auto de la temporada de Fórmula 1, afectando directamente a Franco Colapinto y Pierre Gasly. La salida de David Wheater como director de aerodinámica generó un vacío que será ocupado por Kris Midgley, quien proviene de Ferrari y cuenta con amplia experiencia en el desarrollo de monoplazas.
El equipo francés se encuentra reorganizado tras la designación de François Provost como CEO de Renault Group, lo que aportó certezas y permitió reforzar la estructura interna. Flavio Briatore, asesor ejecutivo del equipo, aprovechó esta oportunidad para incorporar a Oliver Bray, ingeniero de diseño mecánico con ocho años en McLaren, y preparar mejoras estratégicas de cara al resto de la temporada y a los nuevos reglamentos de 2026.
El A525 presentó problemas en aerodinámica, transmisión y potencia del motor, especialmente en el auto de Colapinto, limitando su clasificación y rendimiento en las primeras fechas. Con la llegada de Midgley y la reorganización técnica, Alpine apunta a optimizar el efecto suelo, la velocidad en curvas y la consistencia de los monoplazas.
Además, Steve Nielsen asumirá como nuevo director general en el Gran Premio de Países Bajos, reforzando la dirección deportiva y técnica, mientras Colapinto volverá a subirse al A525 en los primeros ensayos del fin de semana para comenzar a consolidar su rendimiento y continuidad en el equipo.
La segunda mitad de la temporada y los cambios en Alpine generan expectativas de mejora en la pista y fortalecen la preparación del equipo para afrontar la próxima campaña con objetivos claros de rendimiento y competitividad.





