Expertos en Estados Unidos están alertando sobre el creciente número de casos de un extraño síndrome gastrointestinal vinculado al consumo prolongado y frecuente de cannabis, conocido como síndrome de hiperemesis cannabinoide (CHS). Esta afección se manifiesta con episodios recurrentes de náuseas intensas, vómitos y dolor abdominal severo. La preocupación crece a medida que las hospitalizaciones relacionadas con CHS se duplicaron entre 2017 y 2021 en Estados Unidos y Canadá.
El descubrimiento del CHS presenta una paradoja médica, ya que el cannabis es tradicionalmente usado para aliviar las náuseas, pero en algunos consumidores puede desencadenar episodios severos de malestar gastrointestinal. El síndrome, descrito por primera vez en Australia en 2004, actualmente afecta a unos 2,75 millones de personas al año solo en Estados Unidos. Este aumento se atribuye, en parte, a la legalización y mayor acceso al cannabis, así como al incremento significativo en la potencia del THC (el componente psicoactivo principal) en comparación con décadas anteriores.
Un rasgo distintivo y particular de este síndrome es la compulsión que experimentan los pacientes por tomar baños o duchas muy calientes, ya que describen que les proporciona un alivio temporal del intenso malestar. Los síntomas suelen presentarse en ciclos, con períodos de malestar agudo seguidos de intervalos sin síntomas. Durante las crisis, los afectados pueden recurrir a múltiples baños al día en busca de ese alivio, lo que sugiere una posible implicación del hipotálamo.
El principal factor de riesgo para desarrollar CHS es el uso frecuente y prolongado de cannabis, definido como consumo casi diario o varias veces al día durante años. Aunque la mayoría de los consumidores habituales no desarrollan el síndrome, una revisión de casos indicó que la edad promedio de aparición es de 30 años y el 69% de los afectados son hombres. La confirmación diagnóstica a menudo requiere que los síntomas desaparezcan tras un periodo de abstinencia total de cannabis.
Las complicaciones del CHS pueden ser graves si no se trata, incluyendo deshidratación severa y desequilibrios electrolíticos que pueden afectar riñones, corazón y causar convulsiones. Durante los episodios agudos, el tratamiento se enfoca en rehidratación y control de vómitos. Sin embargo, la única solución a largo plazo es la abstinencia completa del cannabis, aunque abandonar el consumo puede ser difícil y requerir más apoyo terapéutico.





