El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, se inscribieron recientemente en el Régimen Simplificado de Ganancias ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La adhesión a este esquema otorga al funcionario el beneficio del “tapón fiscal”, lo cual impediría que la ARCA revise sus declaraciones de periodos anteriores, específicamente los años 2022, 2023 y 2024. Si bien este régimen simplifica el trámite impositivo al ser completado por el propio fisco, en la práctica bloquea la posibilidad de auditar la ecuación patrimonial de sus bienes en los años previos a su gestión.
Desde el entorno de Adorni negaron rotundamente que esta acción se trate de un “blanqueo” de capitales o una exteriorización de dólares no declarados. Las fuentes oficiales sostienen que la estrategia busca ganar "tiempo operativo" y que la justificación de los fondos utilizados para adquirir sus bienes inmuebles se explicaría, en gran medida, por la tenencia de criptomonedas.
No obstante, la Justicia continúa analizando la compra y remodelación de un semipiso en Caballito y una casa en un country de Exaltación de la Cruz. El fiscal Gerardo Pollicita espera los resultados de un estudio contable para determinar si los ingresos del jefe de Gabinete coinciden con sus gastos, viajes al exterior y una deuda declarada de 335.000 dólares.
Se espera que la presentación de las declaraciones juradas correspondientes al ciclo 2025 sea inminente. El avance de la causa judicial dependerá de estos informes financieros; de detectarse irregularidades, el siguiente paso procesal para Adorni podría ser un requerimiento de justificación patrimonial o una citación a declaración indagatoria.





