La robótica dio un salto histórico en los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de Pekín. Durante una serie preliminar, el androide Tiangong Ultra completó los 100 metros en 9,39 segundos, superando la marca humana de 9,58 segundos que Usain Bolt ostenta desde 2009.
La prueba se disputó en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de la capital china, donde el modelo desarrollado por el Centro de Innovación de Robots Humanoides de Pekín se impuso tras una electrizante remontada en los metros finales frente a Lightning, un robot creado por la firma Honor que cruzó la meta en 9,47 segundos. Este avance tecnológico resulta aún más impactante al compararlo con la primera edición del certamen en 2025, cuando el propio Tiangong Ultra se había impuesto en la misma distancia con un tiempo de 21,50 segundos.
El dominio de las máquinas no se limitó a la prueba reina de la velocidad. Durante el evento, el mismo androide destrozó el récord mundial humano de los 400 metros al registrar 37,71 segundos, pulverizando la marca de 43,03 segundos que el sudafricano Wayde Van Niekerk estableció en Río de Janeiro 2016. A esto se sumó otra hazaña en la disciplina de salto en alto, donde un robot de la firma X-Humanoid alcanzó los 2,88 metros, superando con holgura los 2,45 metros que el cubano Javier Sotomayor mantiene como récord humano desde 1993.
La segunda edición de este torneo mundial reunió a 2.056 robots de 666 equipos provenientes de 16 países, con un programa de más de mil competencias que abarcan desde atletismo hasta fútbol y tareas industriales. Esta demostración de potencia y agilidad coincidió además con la celebración de la Conferencia Mundial de Robots 2026 en Pekín, un evento que congregó a cerca de 3.000 productos tecnológicos y ratificó el vertiginoso desarrollo de la industria en el sector.





