Charlotte Caniggia se quebró durante una conversación en Gran Hermano: Generación Dorada al hablar sobre la relación con sus padres y las dificultades afectivas que arrastra desde su infancia. La influencer reconoció que creció en una familia poco demostrativa y vinculó esa experiencia con su manera de relacionarse y con el miedo que siente ante la posibilidad de ser madre.
“Me tocó una familia muy complicada”, expresó Charlotte al describir su crianza y explicar que actualmente intenta aceptar a sus padres tal como son. En ese proceso, aseguró que uno de sus principales desafíos personales es aprender a expresar y recibir afecto sin levantar una barrera con quienes la rodean.
La falta de reconocimiento
Uno de los momentos más fuertes llegó cuando se refirió específicamente a su madre, Mariana Nannis. Charlotte contó que nunca recibió de ella una demostración de orgullo o amor como la que esperaba y reconoció que tampoco cree que pueda ocurrir en el futuro.
“Mis papás no son muy demostrativos conmigo. Así como me crié, me cuesta el afecto”, sostuvo la influencer, quien explicó que esa falta de expresiones emocionales también condiciona su manera de reaccionar ante las muestras de cariño dentro de la casa.
El miedo a ser madre
La conversación también derivó hacia una de las cuestiones que más movilizan a Charlotte: la maternidad. La participante confesó que le genera temor convertirse en madre y recibió palabras de contención de sus compañeros, quienes le plantearon que podría romper con aquellas dinámicas familiares que tanto la marcaron.
Charlotte destacó además a su hermano Alex como un ejemplo positivo y lo definió como un “re buen padre” con su hija Venezia. Para sus compañeros, ese vínculo demuestra que es posible construir una relación diferente y ofrecer a una nueva generación aquello que ella sintió que le faltó.
Un momento de profunda vulnerabilidad
Más tarde, la influencer volvió a hablar del tema en el dormitorio junto a Yipio y Titi Tcherkaski. Una pregunta sobre si alguna vez le había dicho “te amo” a su madre la dejó sin respuestas y, ante la insistencia de su compañera, Charlotte aseguró que Nannis “no lo va a hacer”.
Después de retirarse de la conversación, Charlotte terminó acostada y llorando en silencio, lejos de sus compañeros. El momento expuso una faceta especialmente vulnerable de la participante y mostró cuánto peso todavía tiene en su presente una historia familiar que, según sus propias palabras, intenta sanar.
HUBIERON NUEVOS D.A.R
Por otro lado, hubieron dos nuevos Derechos a Réplica (D.A.R). Uno fue para Pincoya, quien pudo ver y charlar un rato con su hijo, y otro fue para Luana, quien recibió la visita de sus abuelos, ambos encuentros desde la pantalla para no "romper" el aislamiento.





