La cantidad de motociclistas fallecidos en siniestros viales creció de manera alarmante en Argentina, representando en 2025 el 47% de todas las víctimas mortales a nivel nacional, frente al 34% registrado en 2012. En algunas provincias, la tasa de fallecidos sobre dos ruedas llega incluso a alcanzar picos del 60%.
Para profundizar en las causas de esta problemática, la asociación civil Luchemos por la Vida observó las conductas viales en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, y realizó entrevistas individuales a trabajadores de entrega a domicilio. La investigación reveló una preocupante baja percepción del riesgo: aunque el 90% de los consultados considera "probable o muy probable" sufrir un siniestro, la mayoría no vincula estos sucesos con sus propias conductas riesgosas al conducir.
De hecho, el 80% de los motociclistas responsabilizó a los automovilistas por los incidentes, asegurando en un 90% de los casos que quienes manejan autos los respetan "poco o nada". Esta desconexión entre la conducta propia y el peligro real se traduce en una estadística alarmante: el 75% de los repartidores encuestados admitió haber sufrido dos o más siniestros en los últimos dos años, aunque la mayoría los percibe como eventos inevitables.
Un factor determinante que explica esta desprotección es la falta de capacitación: el 100% de los conductores entrevistados carece de formación técnica, ya que ninguno recibió jamás un curso de conducción segura. Ante este panorama de vulnerabilidad, un sindicato de mensajeros desarrolló recientemente una aplicación digital para brindar asesoramiento a los trabajadores en caso de sufrir un choque en la vía pública.
No obstante, desde Luchemos por la Vida advierten que la prioridad debe centrarse en evitar que los accidentes ocurran. Para revertir esta tendencia fatal, resulta urgente implementar campañas orientadas a la concientización sobre el riesgo y dictar cursos de conducción segura que entrenen a los motociclistas en la detección anticipada de situaciones potenciales de peligro.





