La joven se encontraba atravesando un difícil proceso de salud desde principios de 2025, cuando fue diagnosticada con una enfermedad oncológica que movilizó a toda su familia en busca de tratamientos de vanguardia.
El cuadro clínico de Florencia se originó con dolores de espalda y la aparición de bultos que luego se confirmaron como metástasis de un carcinoma de sitio primario desconocido. Debido a una mutación genética específica (KRAS G12D), la joven no contaba con medicamentos aprobados convencionales, lo que llevó a su familia a buscar ayuda especializada en Brasil y Estados Unidos.
Durante el último año, Florencia participó en ensayos clínicos en Boston, mostrando una recuperación temporal que le permitió regresar a Uruguay en enero de 2026. Sin embargo, en los últimos meses la enfermedad avanzó de forma agresiva, y los médicos comunicaron que los tratamientos ya no lograban frenar el avance del enemigo oncológico de manera eficaz.
Días antes del desenlace, Lucas Sugo había expresado en una entrevista que su hija era su "ídola" por la fortaleza y entereza que contagiaba a pesar de la gravedad de la situación. El artista se mantuvo alejado de sus instrumentos y enfocado exclusivamente en su familia, describiendo el proceso como una "tormenta muy fuerte" que enfrentaron con mucha fe.
Tras confirmarse la noticia, su hermano Lucas Agustín publicó un desgarrador mensaje en redes sociales pidiendo "muchísimo respeto" por el difícil momento que atraviesan sus padres. "Solo necesitamos fuerzas, abrazos y mensajes lindos", escribió el joven para despedir a su hermana, a quien definió como un ejemplo de lucha constante.





