El economista y consultor Salvador Di Stefano analizó el escenario macroeconómico nacional y relativizó el impacto del debate generado en torno a las proyecciones del tipo de cambio oficial y financiero. Frente a las versiones sobre un dólar a $1.800 hacia fin de año o para el próximo ejercicio, el analista sostuvo que se trata de una evolución lógica si se la contrapone con la inflación corrida del período y descartó que constituya una señal de alarma.
"A un año, $1.800 no es ni más ni menos que acompañar la inflación corrida. Si hoy vale $1.500 y vas a tener una inflación del 20%, eso te da $1.800. ¿Cuál es el drama? Todos sabemos que el dólar billete ya no genera rentabilidad por sí solo; el objetivo es invertirlo en activos que generen renta", argumentó Di Stefano.
La mirada del agro: retención de granos y costos de logística
Desde su perspectiva vinculada al sector productivo del interior del país, el consultor explicó las razones por las cuales el campo mantiene un importante volumen de cosecha sin comercializar, calculando que existen más de 37.000 millones de dólares en granos guardados en silos bolsa:
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Sojas sin precio: 46,3 millones de toneladas (equivalentes a unos US$ 23.700 millones).
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Maíz sin precio: 48,9 millones de toneladas (alrededor de US$ 10.458 millones).
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Trigo sin precio: 14,6 millones de toneladas (cerca de US$ 3.460 millones).
Según el analista, la retención no responde a una especulación política, sino a la pérdida de margen operativo derivada del aumento en los combustibles y fletes: "En los primeros seis meses el dólar prácticamente no se movió, mientras que el combustible subió y los costos de transporte insumen hasta un 20% del valor de la tonelada. El hombre de campo espera una mejora en la rentabilidad para liquidar".
Proyecciones para el segundo semestre y el PBI
Pese a los desafíos de la coyuntura internacional —marcados por la volatilidad del precio del petróleo y los conflictos logísticos globales—, Di Stefano se mostró optimista respecto al desempeño de la actividad económica para la segunda mitad del año:
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Efecto arrastre positivo: Señaló que la medición del PBI mensual refleja una proyección de suba del 5,7%, impulsada por la paulatina recuperación de la construcción y las exportaciones industriales.
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Tasas de interés competitivas: Destacó que los bancos ofrecen hoy tasas reales más bajas y accesibles para el giro comercial pyme e industrial en comparación con años anteriores.
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Crecimiento anual: Ratificó su pronóstico de que el Producto Bruto Interno (PBI) cerrará con una expansión del 3%, con un segundo semestre sensiblemente más dinámico que el primero.
Resumen de estimaciones e indicadores clave
| Variable / Indicador | Valor / Estimación de Salvador Di Stefano |
| Proyección de Dólar (Fin de año) | $1.720 (en línea con la inflación) |
| Proyección de Dólar (A 12 meses) | $1.900 |
| Crecimiento estimado del PBI | 3% positivo para el consolidado anual |
| Granos sin liquidar en el campo | ~US$ 37.600 millones en acopio |
Finalmente, el consultor ponderó la calma en los mercados financieros, el descenso del riesgo país y el respaldo del electorado joven a la gestión de Javier Milei. "En el interior del país hay una generación de riqueza que muestra una realidad mucho más tranquila que en la Capital o el conurbano. Si el contexto internacional acompaña, el cierre de año será muy bueno para el comercio, la construcción y los servicios", concluyó.





