El balance oficial, brindado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, revela además que la cantidad de heridos aumentó a 11.267, mientras la angustia crece por las más de 40.000 personas que aún permanecen sin contacto según las plataformas de búsqueda.
Ante la magnitud de la tragedia, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional a partir de la tarde de este miércoles. Durante esta semana, las banderas venezolanas ondearán a media asta en todas las sedes oficiales, militares y diplomáticas, mientras que diversos organismos han suspendido eventos deportivos y culturales masivos en solidaridad con los afectados.
La prioridad absoluta del Ejecutivo se ha centrado ahora en la protección de los sobrevivientes y de las familias que se encuentran alojadas en campamentos transitorios. Se han desplegado hospitales de campaña y centros de acopio en las zonas más golpeadas del territorio, incluyendo Caracas y La Guaira, para garantizar la atención médica inmediata y el suministro de insumos básicos.
El impacto geológico del desastre fue de tal escala que científicos de la NASA, mediante datos satelitales, mostraron cómo los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 llegaron a desplazar la superficie terrestre en las zonas afectadas. En paralelo a estos hallazgos técnicos, los equipos de rescate continúan trabajando en niveles críticos de contingencia para hallar sobrevivientes entre las estructuras colapsadas.
En medio de las tareas de remoción de escombros, organismos internacionales como la OMS han manifestado su temor ante la posible aparición de brotes de enfermedades debido a las condiciones sanitarias actuales. El Gobierno asegura estar desplegado en todos sus niveles para brindar la certeza de que, a pesar de la profunda tristeza, el país logrará salir adelante de manera conjunta.





