El equipo local mostró un dominio absoluto en el BC Place durante los 90 minutos, logrando además la victoria más abultada de su historia en una Copa del Mundo ante un rival que no encontró respuestas tácticas ni físicas.
La gran figura del encuentro fue Jonathan David, quien firmó un hat-trick monumental para liderar el vendaval norteamericano. El delantero anotó su primer gol a los 28 minutos del primer tiempo tras un rebote y selló el marcador definitivo en el tiempo de descuento con un remate a la escuadra, consagrándose como la pieza clave del esquema ofensivo de Jesse Marsch.
El marcador lo inauguró Cyle Larin a los 15 minutos, mientras que el joven Nathan Saliba también celebró un gol en su debut mundialista apenas diez minutos después de haber ingresado al campo. La goleada histórica se completó con un autogol de Mohamed Mannai tras una serie de rebotes en el área chica, reflejando una superioridad que mantuvo a los canadienses instalados permanentemente en campo rival.
El panorama fue crítico para el conjunto catarí, que terminó el partido con apenas nueve hombres en cancha. Las expulsiones por tarjeta roja directa de Homam Al-Amin en la primera mitad y de Assim Madibo tras una dura infracción en el complemento desmoronaron cualquier intento de resistencia de los dirigidos por Julen Lopetegui.
Gracias a este resultado, Canadá suma cuatro puntos en el Grupo B y sella una actuación que quedará en los libros de estadística de la FIFA. Tras haber empatado en su debut ante Bosnia-Herzegovina, el equipo anfitrión llegará a la última fecha de la fase de grupos con un impulso anímico fundamental para asegurar su pase a la siguiente ronda.





