Pasando de ser apenas la "punta del iceberg" hace cuatro años a un problema social que califica como "trágico" y "obsceno"; y que lo lleva a definir al actual torneo como el "mundial de la ludopatía".
La accesibilidad total es el factor clave del cambio: hoy un joven puede realizar hasta "3.000 apuestas por día" directamente desde su celular, a diferencia de lo que ocurría con el antiguo Prode. Bördnick advierte que las empresas disfrazan la adicción para atraer nuevos usuarios: "Te lo dibujan como si fuera un juego, te hacen creer que es una aplicación para divertirte", rompiendo con facilidad la barrera de los 18 años.
El impacto en Argentina es alarmante, ya que las estadísticas indican que uno de cada cuatro adolescentes de entre 12 y 17 años apostó alguna vez. Para el especialista, la combinación de billeteras virtuales y juego online es "letal", especialmente porque incluso los chicos que solo manejan efectivo encuentran "cajeros" o intermediarios que digitalizan su dinero para ingresarlo al sistema de apuestas.
El especialista se muestra muy crítico con la publicidad que utiliza a figuras de la selección como el "Dibu" Martínez o incluso a Diego Maradona mediante inteligencia artificial. "Me parece que hay líneas que no hay que cruzar", afirma con tristeza, señalando que las promesas de las empresas sobre recursos para que los menores no apuesten "no es real" y que el ecosistema debería estar mucho más controlado.
Finalmente, Bördnick recuerda que las consecuencias de esta adicción digital van mucho más allá de lo económico. Al entrar en este mundo, el joven está arriesgando su salud mental y sus vínculos afectivos: "Cuando uno se mete en el mundo de las apuestas... está jugando mucho más que tu guita; empezás a perder familia y autoestima", concluye sobre la gravedad de un problema que no es solamente un tema de dinero.






