Internas y escándalos, las zancadillas que el propio Gobierno se da complican la gobernabilidad

El analista político relativizó las disputas en la cúpula libertaria al considerarlas inherentes al poder, aunque advirtió que el foco mediático en esas peleas funciona como una cortina de humo frente a la parálisis de transformaciones estructurales en el sistema tributario y jubilatorio.
23 de mayo 2026, 16:09hs

El debate sobre la gobernabilidad de la administración libertaria y el impacto real de sus modificaciones legislativas sumó una mirada sumamente crítica por parte de uno de los consultores más escuchados del ámbito corporativo nacional. El analista político Sergio Berensztein minimizó la trascendencia institucional de los permanentes cortocircuitos que exponen las principales figuras del oficialismo en los entornos digitales, caracterizando a las tensiones de la cúpula como una dinámica habitual de cualquier esquema de gestión pública. No obstante, el especialista advirtió con firmeza que la centralidad que adquieren estas discusiones superficiales en la agenda de los medios de comunicación termina operando como un factor de distracción colectiva frente a la flagrante ausencia de reformas económicas de fondo.

Para el director de la consultora homónima, la opinión pública incurre en una tendencia a exagerar las repercusiones de los recelos internos de La Libertad Avanza, perdiendo de vista que la confrontación facciosa ha sido un motor de vitalidad electoral tanto para el peronismo como para el radicalismo a lo largo de la historia moderna. El experto argumentó que un liderazgo versátil puede capitalizar la heterogeneidad ideológica para ampliar el espectro de representación y contener a sectores diversos con vistas a los próximos desafíos electorales. En una intervención realizada ante los micrófonos de Radio Rivadavia, el cientista político defendió la necesidad de desmitificar la conflictividad palaciega como un síntoma de debilidad terminal: “Las peleas por el poder son inherentes al poder”.

La mirada indulgente sobre las rispideces discursivas mutó hacia un diagnóstico marcadamente severo al evaluar el cumplimiento efectivo de la plataforma de transformaciones sustanciales que el presidente Javier Milei prometió durante la campaña presidencial. El consultor expuso el severo deterioro que registran los indicadores del mercado de trabajo debido al impacto de un ajuste fiscal al que catalogó como durísimo, caracterizado por la destrucción del empleo registrado formal y la proliferación de la informalidad laboral sin cobertura previsional. Según su óptica, la narrativa oficial sobre la profundidad del cambio carece de sustento fáctico en los boletines oficiales, reduciéndose la audacia gubernamental a la sanción de una acotada flexibilización en las condiciones de contratación del sector privado.

Las críticas de Berensztein apuntaron de forma explícita a la parálisis en el diseño de un nuevo régimen jubilatorio de largo plazo que resuelva la inviabilidad financiera que arrastra la Anses debido a la desproporción matemática entre la masa de aportantes activos y el universo de beneficiarios pasivos. El especialista sostuvo que la Casa Rosada elude deliberadamente asumir el inevitable costo político que implicaría elevar la edad jubilatoria o modificar los haberes de cara a la campaña del año próximo, optando en su lugar por anunciar desregulaciones de nulo impacto macroeconómico. En esa línea, ironizó sobre los discursos presidenciales que enumeran miles de transformaciones estructurales aclarando que trámites administrativos como la simplificación de los registros automotores no califican como reformas de fondo.

Finalmente, al proyectar las estrategias de cara al reordenamiento del sistema de partidos políticos, el analista consideró prematuro clausurar las chances electorales de las fuerzas tradicionales frente a la consolidación de tres grandes andariveles compuestos por el oficialismo, el justicialismo y el partido amarillo. Berensztein ponderó la vigencia que conserva la marca del PRO en los distritos clave del país y recordó que la fusión orgánica con las huestes libertarias que insinuaron Mauricio Macri y el actual mandatario tras el balotaje del año pasado continúa siendo una asignatura pendiente. El futuro institucional del Cono Sur dependerá de la capacidad de los liderazgos emergentes para tejer alianzas transversales que superen el actual estado de fragmentación legislativa.

MÁS LEÍDAS

Te puede interesar