Cada 12 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica, dos trastornos que afectan cada vez más a jóvenes y adolescentes. Especialistas alertaron que el agotamiento extremo, el dolor corporal y la dificultad para concentrarse dejaron de ser síntomas asociados exclusivamente a adultos y comenzaron a aparecer con mayor frecuencia en menores de 30 años, especialmente después de la pandemia.
El síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia provocan un cansancio persistente que no mejora con el descanso y que puede agravarse incluso después de dormir varias horas. A esto se suman dolores musculares, problemas de memoria, alteraciones del sueño y una fuerte disminución de la energía cotidiana. Estudios recientes mostraron que uno de cada 50 adolescentes podría cumplir criterios compatibles con fatiga crónica prolongada.
Especialistas sostienen que la pandemia actuó como detonante y también permitió detectar cuadros que antes pasaban desapercibidos. El estrés sostenido, el aislamiento, la incertidumbre, el sedentarismo y las secuelas post COVID aparecen entre los principales factores asociados a estos trastornos. Investigaciones internacionales detectaron además una fuerte relación entre COVID persistente y síntomas compatibles con fatiga crónica en jóvenes.
Uno de los mayores problemas sigue siendo el diagnóstico. Actualmente no existe un análisis específico que confirme la enfermedad, por lo que muchos pacientes pasan años consultando médicos y reciben tratamientos incorrectos o diagnósticos vinculados únicamente a ansiedad o depresión. En muchos casos, los síntomas son confundidos con “falta de voluntad”, cansancio común o estrés pasajero.
Los especialistas remarcan que el tratamiento requiere un abordaje integral y progresivo, que incluya terapia específica, regulación del sueño, actividad física suave y acompañamiento interdisciplinario. También insisten en abandonar la idea de “ponerle ganas” como única respuesta, ya que estos cuadros implican alteraciones físicas y emocionales complejas que afectan profundamente la calidad de vida.





