El contacto, que fue iniciado por el Kremlin, fue calificado por los portavoces oficiales como un diálogo de tono franco y profesional en el que se abordaron posibles salidas diplomáticas.
Respecto al conflicto en Medio Oriente, Putin elogió la decisión de Trump de extender el alto el fuego con Irán, considerando que esta medida es vital para estabilizar la región. Durante la charla, el mandatario ruso ofreció asistencia para gestionar las reservas de uranio enriquecido de Teherán, aunque Trump respondió que preferiría que Moscú se concentre primero en colaborar para finalizar la guerra en Ucrania.
Sobre la invasión en territorio ucraniano, ambos líderes evaluaron la posibilidad de implementar un cese al fuego que coincida con el Día de la Victoria, el próximo 9 de mayo. Trump expresó un fuerte respaldo a esta iniciativa, señalando que dicha festividad conmemora la victoria común de ambas naciones sobre el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.
En cuanto al análisis político de la guerra, el Kremlin informó que tanto Putin como Trump comparten visiones similares sobre la conducta de las autoridades de Kiev, a quienes acusan de buscar prolongar el conflicto. Rusia reafirmó su postura de alcanzar los objetivos de su operación militar, aunque manifestó su preferencia por lograrlo mediante una vía negociada si el gobierno ucraniano responde positivamente.
Finalmente, el presidente estadounidense resumió el intercambio como una "conversación muy buena" y sugirió que ambas guerras podrían resolverse bajo un calendario similar. Por su parte, Putin aprovechó el contacto para condenar enérgicamente el reciente intento de asesinato sufrido por Trump, calificando cualquier forma de violencia política como algo inaceptable.





