Previo a una nueva manifestación frente al Superior Tribunal de Justicia (STJ) por el incumplimiento del fallo contra el Insssep para que garantice la cobertura médica en el Hospital Italiano, Cecilia González, mamá de Guille, brindó un crudo testimonio en Radio Facundo Quiroga sobre las consecuencias. Según afirmó la entrevistada, la desidia del organismo estatal ya habría tenido un desenlace fatal: "Hace dos semanas vivimos el fallecimiento de una niña de 12 años en el grupo. Se llegó tarde a su continuidad del tratamiento". González detalló que la pequeña, oriunda de Quitilipi y paciente oncológica, no recibió la derivación a tiempo al Hospital Italiano y, cuando finalmente se autorizó su traslado, fue enviada a otro centro en condiciones irreversibles: "Cuando ella llega, ya tenía todos los pulmones tomados".
La referente de las 11 familias amparadas por la justicia denunció que el alivio por el fallo judicial favorable duró poco ante la falta de operatividad del Insssep, lo que mantiene a los niños en una situación de vulnerabilidad extrema. Relató que la falta de pagos por parte de la obra social impide que incluso casos de urgencia sean atendidos en el nosocomio de alta complejidad: "Los ubican a tres cuadras del Italiano, pero no pueden atenderse ahí. Una mamá llevó a su hijo y tuvieron que pagar la guardia", ejemplificó al referirse a un niño con traqueostomía que sufrió una crisis el pasado fin de semana. Según su visión, el deterioro de los pacientes es constante mientras el organismo dilata las soluciones: "Así están viviendo nuestros niños. El tiempo pasa, los chicos se deterioran y nosotras, las mamás, ya no sabemos que más hacer".
En su relato, la madre cuestionó duramente las prioridades presupuestarias del Estado chaqueño frente a la deuda que mantiene con el centro asistencial de Buenos Aires. Comparó los montos necesarios para garantizar la salud con otras inversiones públicas recientes: "Dicen que la deuda es de 100 millones y para el Parque Acuático se gastó 2.000 millones, ¿tanto les cuesta priorizar la salud?". Asimismo, expresó su indignación ante versiones que indican la ausencia de las autoridades del Insssep durante la crisis: "Nos dicen que se fue a Cancún de vacaciones en plena situación de nuestros hijos. Si fue verdad, es una burla para la salud de los chaqueños".
La movilización convocada ante el STJ busca que los jueces activen los mecanismos de ejecución necesarios, como los embargos a las cuentas del organismo, para forzar el cumplimiento de la sentencia que obliga a restituir los tratamientos. González enfatizó que las familias no aceptarán más demoras tras el impacto que causó el reciente fallecimiento de la niña de Quitilipi en el seno del grupo: "Estuvimos todas llorando con esa mamá de la desesperación, de lo que le pasó y de la impotencia de lo que estamos pasando". Para ella, la inacción judicial frente al incumplimiento vacía de sentido el precedente logrado: "Vamos a pedirle a los jueces que les hagan cumplir la sentencia, si no se cumple no tiene sentido".
Finalmente, la mamá reafirmó que la lucha de los padres es una cuestión de supervivencia ajena a cualquier interés partidario, motivada únicamente por el bienestar de sus hijos. "Nuestros niños necesitan sus doctores, es todo lo que pedimos. No nos importa nada de la política", sentenció. Antes de dirigirse a la manifestación, concluyó con un pedido desesperado para que se deje de "silenciar" su realidad y se priorice la vida de los pacientes oncológicos y con discapacidades severas: "¿Qué hacemos? ¿Me quedo sentada en mi casa viendo cómo mi hija está esperando la continuidad de su tratamiento? No puedo. Necesitamos levantar la voz".
Los casos
- M.V.P. (6 años): Padece una enfermedad intestinal grave con múltiples cirugías y epilepsia severa.
- I.A.A. (4 años): Presenta un trastorno neurológico con retraso madurativo y dependencia total de asistencia.
- A.C. (6 años): Diagnosticada con malformación de cráneo, sufre parálisis facial y pérdida auditiva.
- G.C. (14 años): Padece Síndrome de Angelman y llegó a sufrir 50 convulsiones diarias; se alimenta por sonda.
- F.M. (10 años): Nació con malformación de columna e hidrocefalia; requiere controles de su válvula cerebral.
- G.N. (23 años): Afectado por Síndrome de Williams y toxoplasmosis congénita con compromiso ocular.
- B.R. (14 años): Sufre epilepsia refractaria de difícil control y discapacidad intelectual severa.
- L.R. (1 año): Sobreviviente de un ACV, padece hidrocefalia grave y lesiones cerebrales complejas.
- J.M.S. (28 años): Padece epilepsia severa originada por una inflamación cerebral autoinmune.
- F.S. (21 años): Enfrenta una predisposición genética al cáncer de colon y controles por riñón único.





