La casa de Gran Hermano vivió una de sus galas más intensas con una eliminación que sorprendió tanto a los participantes como a la audiencia, en una semana completamente atípica marcada por una sanción colectiva que derivó en una placa positiva masiva y dejó a todos los jugadores en riesgo.
En ese contexto, el público terminó definiendo la salida de Kennys Palacios, uno de los perfiles más visibles dentro de la casa. La dinámica de la semana cambió las reglas habituales del juego: tras la anulación de votos por complot, todos quedaron nominados y la audiencia fue salvando progresivamente a sus favoritos hasta llegar a una definición mano a mano.
La gala, conducida por Santiago del Moro, tuvo además un condimento extra con el regreso de Andrea del Boca, quien volvió tras recibir el alta médica. Su ingreso, con una escena cargada de dramatismo, alteró el clima previo y sumó tensión a una noche que ya venía atravesada por la incertidumbre.
A lo largo de la emisión, distintos participantes fueron saliendo de la placa gracias al voto del público. Nazareno Pompei, Juanicar, Martín Rodríguez, Luana Fernández y Franco Zunino lograron asegurarse una semana más en competencia, dejando el desenlace final entre Kennys y Lola Tomaszewski, en un cara a cara cargado de expectativa.
Finalmente, el resultado confirmó la eliminación de Kennys, quien obtuvo el 33,3% de los votos frente al 66,7% de su rival en una placa positiva. Su salida marca un nuevo giro en el juego, que ahora entra en una etapa más exigente con 23 participantes en carrera, donde cada decisión del público redefine el equilibrio interno y deja en claro que nadie tiene asegurada su continuidad dentro de la casa.




