Murió la “Abuela Lalala”, el símbolo de la pasión argentina en Qatar 2022

Cristina Mariscotti falleció a los 79 años tras una descompensación y dejó un recuerdo imborrable entre los hinchas argentinos.
23 de marzo 2026, 9:09hs

Cristina Mariscotti, conocida popularmente como la “Abuela Lalala”, falleció a los 79 años y dejó un profundo vacío entre los fanáticos del fútbol argentino, luego de haberse convertido en un verdadero símbolo de alegría durante el Mundial de Qatar 2022 por sus celebraciones virales que recorrieron el país.

La mujer, oriunda del barrio porteño de Liniers, alcanzó la fama por los videos en los que festejaba los goles de la Selección Argentina, convirtiéndose en una figura entrañable para los hinchas, que la adoptaron como una especie de amuleto en cada partido del equipo nacional.

Según se informó, la jubilada sufrió una insuficiencia cardíaca tras una descompensación a comienzos de mes y falleció en el Hospital Santojanni, noticia que se conoció en las últimas horas y generó gran repercusión en redes sociales y entre quienes siguieron su historia.

Cristina había nacido en 1946 en la Ciudad de Buenos Aires y, aunque era hincha de Boca y admiradora de Lionel Messi, terminó ganándose el cariño de todo el país, incluso de quienes no la conocían personalmente, gracias al famoso cántico que la hizo viral y la transformó en la “abuela” de todos los argentinos.

Con su carisma y espontaneidad, supo explicar su popularidad con una frase que resumía su forma de ver la vida: trataba de disfrutar el presente, mantenerse positiva y acompañar a los jóvenes, mientras vivía con emoción cada logro de la Selección, incluso desde la distancia y sin ver los partidos por cábala.

Su historia quedó marcada por momentos inolvidables, como cuando el frente de su casa se llenaba de hinchas que le agradecían por la buena suerte o cuando participaba de festejos tras los partidos, siempre con una sonrisa y rodeada del cariño popular que supo conquistar sin proponérselo.

Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, vecinos y allegados se reunieron en la Parroquia San Enrique, del barrio de Liniers, donde Cristina participaba activamente, para rendirle homenaje y despedir a una mujer que, sin ser figura pública, logró convertirse en un ícono de la pasión futbolera argentina.

MÁS LEÍDAS

Te puede interesar