Consumos problemáticos: “Escuchar al cuerpo es clave para mejorar la alimentación”

La licenciada en nutrición Daiana Funes visitó del programa de Medios y Estrategias, donde abordó la relación entre alimentación, hábitos y salud integral.
18 de marzo 2026, 21:06hs

Con una mirada cercana, explicó que su vocación nació en el entorno familiar: “Comenzamos a hablar un poquito más de lo que era la nutrición en mi casa y cómo pequeños cambios nos beneficiaron mucho”, recordó, y remarcó que con el tiempo entendió que “más que comer, es salud”.

Durante la entrevista, Daiana destacó que uno de los principales desafíos es modificar hábitos: “Cambiar no es fácil, pero si tenés constancia y estás convencido, lo podés lograr”. En ese sentido, advirtió sobre el consumo repetitivo de harinas y ultraprocesados: “Son alimentos más accesibles, pero generan una falsa saciedad, además de una satisfacción que hace más difícil dejarlos”. La clave, sostuvo, está en incorporar variedad y evitar la monotonía alimentaria.

Uno de los ejes centrales fue el rol de la microbiota intestinal, a la que definió como “el segundo cerebro”. “La microbiota no solo ayuda a digerir, también influye en las defensas, el estado de ánimo y la energía”, explicó. Para cuidarla, subrayó la importancia de la fibra: “Se encuentra en frutas, verduras, legumbres y cereales. Si en el día incluimos un poco de cada uno, cubrimos lo necesario para mantenerla saludable”.

En relación a los hábitos cotidianos, la nutricionista cuestionó la idea de restringir alimentos durante la semana y “liberarse” el fin de semana: “No se trata de prohibirse, porque eso después genera que comas el doble. La alimentación también es disfrute y equilibrio”. Además, remarcó la importancia de comer de manera consciente: “Hay que concentrarse en lo que estamos comiendo, sin distracciones, para que el cuerpo registre la saciedad”.

Finalmente, Funes advirtió sobre el vínculo entre alimentación y consumo problemático: “La comida se vuelve un problema cuando se usa para evadir emociones”. En esa línea, señaló que tanto el exceso como la restricción pueden ser perjudiciales: “No podemos estar todo el día pensando qué comer, ni tampoco ignorarlo. Tiene que haber un equilibrio”. Finalmente recomendó “incluir variedad de alimentos en cada comida, sumar frutas, verduras, legumbres y cereales”, y entender que una buena alimentación es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida.

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