A poco más de 100 días del inicio de la Bienal de las Esculturas, el programa Kaníbal recibió a los protagonistas que dan vida al evento cultural más importante de la región. En una charla distendida, José Sebastián Eidman (Fundación Urunday), Gonzalo Suárez López (Asociación de Artesanos) y el músico Alejandro Acosta revelaron en Radio Facundo Quiroga los detalles del financiamiento, la logística y la mística artística que define a Resistencia.
Un modelo de financiamiento único
Frente a los desafíos económicos, Eidman destacó la solidez del esquema de la Bienal, basado en la Ley de Mecenazgo. "Es una herramienta modelo a nivel nacional que permite a las empresas destinar hasta un 10% de sus impuestos a proyectos culturales", explicó. Además, subrayó que el aporte de embajadas internacionales y el acompañamiento del sector privado —con más de 1200 expositores confirmados— garantizan la sustentabilidad del evento sin afectar los gastos operativos del Estado.
Patrimonio y compromiso social
La Bienal no solo es un evento de una semana; es una fábrica de patrimonio. Eidman recordó que la ciudad ya cuenta con 730 obras emplazadas, cuidadas por un equipo especializado de restauración que realiza diagnósticos constantes.
En un giro inesperado de la entrevista, se abordó la sensibilidad de la Fundación hacia el bienestar animal, mencionando el caso de "Cartuchos", un perro rescatado que acompaña a los equipos de restauración en sus tareas diarias, simbolizando la empatía que la organización busca difundir en la comunidad.
La orquesta de un solo hombre: el sonido de la Bienal
Uno de los momentos más fascinantes fue el relato de Alejandro Acosta, el músico responsable de la identidad sonora del certamen. Acosta, un "multinstrumentista" que empezó grabando pista por pista en su estudio para simular orquestas sinfónicas, ha llevado la música de la Bienal a otro nivel.
"En 2014 me propusieron tocar en vivo sobre los videos. Pasé de rotar instrumentos como el violín, la flauta y la guitarra, a tocar con la Orquesta Sinfónica en 2016", recordó Acosta. Para esta edición, la apuesta incluye instrumentos exóticos como el Theremin —que se toca moviendo las manos en el aire— y una colaboración coreográfica con el ballet de Erika Ferrazano, fusionando lo neoclásico con lo contemporáneo.
Economía y Turismo: el "oxígeno" de la ciudad
Con la capacidad hotelera al límite (incluyendo ciudades vecinas como Corrientes), la Bienal se posiciona como el motor del turismo cultural. Si bien el 20% de los visitantes son expertos internacionales, el 80% es turismo interno que disfruta de 14 hectáreas de arte, gastronomía y ferias de emprendedores de forma gratuita. "Esperamos que esta edición inyecte el oxígeno que la economía local necesita", concluyó Eidman.





