El incidente ocurrió en una jornada de extrema tensión en la capital iraquí, marcada por una escalada de violencia inmediata en toda la región según informan las fuentes.
De acuerdo con los reportes, el impacto se produjo específicamente en un helipuerto situado dentro del recinto oficial. Mientras que algunos responsables de seguridad afirmaron que se trató de un ataque ejecutado por un dron, otros funcionarios citados por la prensa internacional aseguraron que el impacto fue provocado por un misil.
Este evento se produjo apenas unas horas después de una serie de bombardeos dirigidos contra un influyente grupo armado proiraní en Bagdad. Según fuentes de seguridad consultadas por los medios, estos operativos previos a la salida del sol habrían dejado al menos dos personas fallecidas, lo que profundizó la crisis de seguridad en territorio iraquí.
La situación en la denominada Zona Verde de Bagdad permanece bajo estricta vigilancia mientras las autoridades intentan determinar el origen del proyectil. Cabe destacar que, apenas un día antes del ataque, la embajada había renovado su alerta de seguridad de Nivel 4, el máximo nivel de advertencia, ante la posibilidad de agresiones por parte de grupos vinculados a Irán.
Por el momento, la delegación diplomática no ha emitido comentarios oficiales ni se han informado víctimas dentro del complejo o el alcance total de los daños. Estos episodios se enmarcan en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, caracterizado por ataques y contraataques constantes entre Estados Unidos, Irán y sus milicias aliadas en distintos puntos de la región.







