A sus 70 años, el dirigente de ultraderecha permanece en la unidad de terapia intensiva recibiendo tratamiento especializado.
El traslado al centro médico DF Star se realizó luego de que presentara síntomas graves como fiebre alta, escalofríos y una disminución en sus niveles de oxígeno. Actualmente, los médicos le suministran antibióticos por vía intravenosa mientras monitorean de cerca su evolución clínica.
Al momento de su internación, Bolsonaro se encontraba cumpliendo una condena de 27 años de prisión. Esta sentencia responde a su responsabilidad en la conspiración para intentar revertir los resultados de las elecciones de 2022, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.
A raíz de su delicado estado de salud, su familia y aliados políticos han vuelto a solicitar que la condena se cumpla bajo el régimen de prisión domiciliaria. No obstante, este pedido ya ha sido rechazado previamente por la justicia brasileña, que mantiene firmes las condiciones actuales de detención.
Según el reporte médico oficial, el ex mandatario deberá permanecer bajo observación intensiva durante varios días más. Su evolución determinará el tiempo de estancia en el hospital antes de ser trasladado nuevamente a su lugar de reclusión.





