La Finalissima, que enfrenta al último campeón de la Copa América y al último ganador de la Eurocopa, analiza cambiar su sede original en Qatar debido al conflicto bélico en Medio Oriente, que ya afectó la clasificación al Mundial y genera riesgos de seguridad para los jugadores y asistentes.
La Federación Española de Fútbol y la UEFA presionan para que el partido se dispute en el estadio Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid, aprovechando que la mayoría de los jugadores se encuentran en Europa, aunque la idea no convence a la AFA, que busca un escenario neutral.
Rafael Louzan, presidente de la Federación Española, consideró que “es un partido que debería ser neutral” pero afirmó que “lo más lógico sería que el partido se quedara en Europa” por la concentración de futbolistas en el viejo continente, dejando en evidencia la tensión entre los organismos.
Otras alternativas fueron descartadas: el Wembley inglés por un amistoso entre Inglaterra y Uruguay, y el Hard Rock Stadium de Miami por coincidir con el Miami Open, mientras que ciudades como Lisboa y Londres podrían picar en punta como sedes posibles si la FIFA confirma la modificación.
Si bien aún no hay definición oficial sobre el estadio, la fecha del 24 de marzo se mantiene y Argentina es la última en haber levantado la Finalissima, tras vencer 3-0 a Italia en la edición anterior, dejando la expectativa sobre dónde se jugará el próximo enfrentamiento entre campeones.





