Decenas de argentinos que quedaron varados en Medio Oriente tras la escalada del conflicto armado comenzarán a regresar al país en los próximos días, luego de que se confirmara la salida de dos vuelos especiales que permitirán iniciar el operativo de traslado.
Las aeronaves de la aerolínea Emirates partirán desde Dubái entre el domingo y el lunes, realizarán una escala en Río de Janeiro y posteriormente continuarán viaje hacia Buenos Aires, según informaron fuentes oficiales. Estos vuelos marcarán el primer traslado para parte de los más de 630 argentinos que solicitaron asistencia consular para abandonar la zona de conflicto.
Las gestiones para habilitar estas operaciones fueron coordinadas por la Secretaría de Turismo y Ambiente junto con el embajador argentino en Emiratos Árabes Unidos, Jorge Arambarri, quien mantuvo contactos con autoridades locales y con la compañía aérea para facilitar el retorno de los ciudadanos.
Aunque los vuelos despegarán desde Dubái, muchos de los argentinos que buscan regresar quedaron varados en Israel y Qatar luego del cierre del espacio aéreo provocado por los ataques y tensiones militares entre Estados Unidos, Israel e Irán. Esta situación obligó a reorganizar los traslados y buscar alternativas disponibles para evacuar a los viajeros.
Desde Cancillería explicaron que los pasajeros son asignados a los vuelos mediante un esquema de prioridades que contempla casos urgentes, como menores de edad, problemas de salud u otras situaciones especiales. En paralelo, el canciller Pablo Quirno señaló que la actividad aeroportuaria en la región continúa siendo irregular debido al contexto de seguridad.
El funcionario explicó que el espacio aéreo se abre de manera intermitente y que los lugares disponibles son limitados, al tiempo que indicó que solo en Dubái hay alrededor de 1.500 viajeros de distintas nacionalidades intentando abandonar la región. Según datos de la consultora Cirium, entre el sábado y el lunes se cancelaron al menos 12.903 vuelos, cerca del 40% de las operaciones previstas, reflejando el fuerte impacto del conflicto en el tráfico aéreo internacional.





