Sus declaraciones se produjeron tras una nueva jornada de manifestaciones que incluyeron cortes de tránsito y expresiones de malestar en la fuerza.
La protesta, que consistió en un masivo “sirenazo” en la ciudad de Rosario, es la segunda que se registra en menos de una semana. Además de mejoras salariales, los efectivos exigen cambios urgentes en sus actuales condiciones de trabajo, en un contexto de alta demanda de seguridad en la región.
El mandatario provincial brindó estas definiciones durante una conferencia de prensa realizada desde la Sala Walsh, en la Sede de Gobierno de Rosario. Con este gesto oficial, Pullaro buscó validar el malestar de los uniformados mientras la gestión evalúa los pasos a seguir para resolver el conflicto.
Esta manifestación en Santa Fe coincide con una jornada de alta tensión política nacional, marcada por el debate de la reforma laboral en el Senado y protestas sindicales en las calles de Buenos Aires. Pese a este clima general, la protesta policial santafesina mantuvo su foco en las reivindicaciones específicas del sector.
La administración de Pullaro se enfrenta ahora al desafío de transformar este reconocimiento político en soluciones concretas para los trabajadores de seguridad. Por el momento, el respaldo del gobernador es visto como un intento de abrir canales de diálogo y evitar que las medidas de fuerza se profundicen en los próximos días.







