Cómo los bosques que se adaptan al clima pueden disparar o frenar los incendios

8 de febrero 2026, 18:06hs

La relación entre el cambio climático y los incendios forestales genera creciente preocupación en regiones de clima mediterráneo, donde la frecuencia y severidad de estos eventos va en aumento, y un nuevo estudio advierte que la composición y adaptación de los bosques será un factor central para definir el riesgo futuro, más allá del aumento de las temperaturas.

La investigación, publicada en la revista International Journal of Wildland Fire, analizó el caso de Portugal y utilizó modelos de aprendizaje automático para proyectar el peligro de incendios hasta el año 2060, combinando variables climáticas con cambios en la distribución de la vegetación, lo que permitió identificar escenarios muy distintos según cómo evolucionen las especies forestales.

Uno de los hallazgos clave es que el riesgo de incendios no crece de manera lineal con el cambio climático, ya que los árboles modifican su ubicación en busca de mejores condiciones de humedad y temperatura, y especies altamente inflamables como el eucalipto, el pino o la acacia pueden expandirse hacia zonas donde antes el peligro era bajo.

Según el estudio, en un escenario de bajas emisiones el área quemada podría aumentar hasta un 59% si se ignoran los cambios en la vegetación, pero esa cifra desciende al 3% cuando se incorpora la adaptación real de los bosques, lo que demuestra que la estructura forestal es determinante para evaluar la amenaza del fuego.

Los autores destacan que estos modelos permiten anticipar nuevas zonas críticas y mejorar la planificación a largo plazo, al tiempo que advierten que las estrategias de forestación y manejo del territorio deben considerar cómo responderán las especies al cambio climático, ya que plantar árboles sin esa previsión podría sostener o incluso agravar el riesgo de incendios durante décadas.

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