La reunión de gobernadores prevista para este miércoles se mantenía rodeada de un fuerte hermetismo, en medio de la incertidumbre de varios mandatarios a la hora de confirmar su participación mientras continúan las negociaciones bilaterales con el Gobierno nacional por la reforma laboral impulsada por Javier Milei.
El encuentro estaba convocado en el Consejo Federal de Inversiones, pero con el correr de las horas comenzó a perder definiciones claras y, hasta la noche del martes, no estaba confirmado si se realizaría de manera presencial o a través de una videoconferencia.
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, reconoció la falta de certezas al señalar que la reunión estaba prevista pero que no había confirmación sobre su modalidad ni siquiera sobre su realización, tras mantener contactos en la Casa Rosada con funcionarios nacionales.
Los gobernadores opositores, entre ellos peronistas y aliados, buscan consensuar una postura común frente al debate de la reforma laboral que el oficialismo pretende llevar al Senado el próximo 11 de febrero, con especial atención al impacto fiscal que tendrían los cambios propuestos.
Desde las provincias advierten que la reducción de Ganancias y de las contribuciones patronales implicaría una fuerte pérdida de recursos, mientras el Gobierno sostiene que el efecto se sentirá recién en 2027, un año electoral clave en el que ningún mandatario quiere llegar con las arcas debilitadas.





