En las imágenes se observa cómo utilizan al ejemplar como si fuera una soga para saltar, sosteniéndolo de ambos extremos mientras un tercero realiza saltos sobre su cuerpo entre risas.
La secuencia grabada termina cuando el joven que salta pierde el equilibrio al tropezar con la serpiente y cae al suelo. Este acto fue denunciado como un caso de maltrato hacia la fauna silvestre, exponiendo conductas de riesgo innecesarias tanto para la integridad física del animal como para la de las personas involucradas.
La víbora curiyú es una especie propia de la región que, si bien no es venenosa, cumple una función biológica fundamental en el equilibrio del ecosistema a través del control de roedores. Fuentes destacan que este tipo de eventualidades pone de manifiesto la urgencia de fortalecer la educación ambiental y la concientización sobre la convivencia con especies autóctonas en zonas donde estas forman parte de la vida cotidiana.
Hasta el momento, no se informó sobre una intervención oficial de las autoridades competentes tras la viralización del contenido. El hecho revive el debate sobre la protección de los animales y la necesidad de erradicar prácticas que vulneren la fauna silvestre local.





