El resultado mantiene a ambos equipos invictos en el campeonato, aunque para el rojo significa su tercer empate consecutivo con el mismo marcador tras haber igualado previamente ante Estudiantes y Newell’s.
El encuentro estuvo marcado por un hecho fortuito protagonizado por Jano Gordon, defensor del equipo visitante. A los 31 minutos del primer tiempo, Gordon puso en ventaja a Vélez tras un tiro de esquina, pero apenas un minuto después, el mismo jugador convirtió accidentalmente un gol en contra que selló el empate definitivo para los dirigidos por Gustavo Quinteros.
El ambiente en Avellaneda fue hostil desde el comienzo, ya que las tribunas recibieron al equipo local con insultos dirigidos hacia la dirigencia. A pesar de este contexto y de un inicio errático, Independiente logró reponerse tras el empate y dominó gran parte del juego frente al conjunto de Guillermo Barros Schelotto, que por momentos pareció conformarse con la igualdad para mantenerse en lo alto de la tabla.
En el segundo tiempo, el arquero Rodrigo Rey fue figura al sostener el marcador con atajadas clave durante los pocos minutos en los que Vélez logró presionar. No obstante, la falta de puntería y de recambio del equipo local impidió que su superioridad en el campo se tradujera en su primera victoria del certamen, desperdiciando múltiples oportunidades de gol.
Tras este resultado, el fortín alcanza los 7 puntos y se consolida como uno de los líderes de la competencia. Por el contrario, Independiente deja una imagen de equipo ofensivo y versátil, pero con preocupantes dudas defensivas e "inocencia" en momentos clave, lo que genera incertidumbre sobre su desempeño en los partidos trascendentales que restan de la fase.





