El dirigente explicó que la medida de fuerza se originó tras el pago incompleto de los salarios y que la reanudación parcial del servicio busca facilitar el traslado de los trabajadores que terminan su jornada matutina.
Abraham aclaró que esta decisión es una muestra de predisposición ante las promesas de pago por parte del Gobierno y las empresas. Al respecto, el sindicalista afirmó: “Para demostrar un gesto bueno de parte nuestra. Vamos a hacer esto y después si en realidad no pasa nada, lamentablemente volvemos a paralizar”. Según afirmó, están a la espera de que los subsidios prometidos se traduzcan en transferencias reales a las cuentas de los choferes.
Al hablar con Raul, el líder de la UTA fue muy crítico con la gestión oficial y la falta de diálogo, denunciando que existe una “falla garrafal por parte más que nada del Estado” por no convocar a las partes involucradas. Abraham manifestó su malestar ante la “insensibilidad hacia la gente y los trabajadores”, señalando además que la crisis se agrava por el envío de notificaciones de suspensión a un sector de los empleados, lo cual es rechazado tajantemente por el gremio.
Finalmente, el referente sindical advirtió que no aceptarán más demoras en el cumplimiento de los haberes adeudados. “No vamos más con amagues", sentenció Abraham para dejar en claro que, de no acreditarse el dinero en el transcurso de la jornada, el servicio volverá a interrumpirse de forma automática. Por el momento, la continuidad del transporte para el turno tarde y noche queda sujeta a que la plata efectivamente "esté en el banco".





