Ramos aclaró que, si bien el hospital sigue atendiendo las demandas locales, aún no han recibido directivas oficiales ni decretos sobre la continuidad o reestructuración de esta red federal. Sobre la transición de mando, el médico expresó: "Aparentemente... había cambio de autoridades... se complica la situación, pero no hay un tema claro sobre eso".
El PNCC es fundamental para coordinar derivaciones de niños sin obra social hacia centros de alta complejidad, evitando traslados innecesarios y la saturación de los grandes hospitales. Ramos destacó que, tras más de diez años de vigencia, el programa es clave para tratar patologías quirúrgicas que requieren centros de referencia específicos. Valorando el impacto humano de la iniciativa, el profesional remarcó: "Aunque salvemos un niño ya es importante, pero son muchos, muchísimos niños".
Además de las dudas sobre las cardiopatías, el director advirtió que existen retrasos en la entrega de medicaciones de alto costo provenientes de otros programas nacionales, como el de diabetes. Ramos explicó que, aunque el envío de estos insumos está demorado, aún no hay anuncios oficiales de cambios "duros" en esos esquemas de salud pública. Esta falta de fluidez en los recursos nacionales se suma a la preocupación por cómo se organizará la red de derivaciones federales en el futuro cercano.
Finalmente, Ramos se distanció de las recientes protestas por la emergencia pediátrica, calificándolas de tener un trasfondo ajeno a la gestión operativa de los hospitales. Para el director, estas movilizaciones suelen mezclar reclamos salariales con otros pedidos que considera infundados. De manera directa, el médico sentenció: "Yo lo tomo como un reclamo político más que nada porque ese surge de Garraham y después lo hacen extensivo a todos los lugares".





