Delcy Rodríguez asumió la presidencia de Venezuela tras la caída de Maduro

Este lunes 5 de enero de 2026, Delcy Rodríguez juró como presidenta de Venezuela ante la Asamblea Nacional, luego de que el Tribunal Supremo la designara mandataria interina.
5 de enero 2026, 19:22hs

El acto, celebrado en el Palacio Federal Legislativo de Caracas, se produjo inmediatamente después de la captura de Nicolás Maduro, quien fue trasladado a los Estados Unidos tras una intervención militar en territorio venezolano.

Durante la ceremonia, Rodríguez calificó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, como “héroes” y manifestó su pesar por el impacto de la incursión armada extranjera en el país. “Vengo con dolor, por el sufrimiento que se le causó al pueblo venezolano, luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”, afirmó la mandataria, quien además juró defender la soberanía nacional y pidió unidad nacional en un momento que describió como de amenaza contra la paz.

El trasfondo de esta transición es un conflicto bélico que dejó un saldo de 32 militares cubanos muertos pertenecientes al cuerpo de élite “Avispas negras”, encargados de la seguridad de Maduro. En este escenario de ocupación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya mantuvo contacto con Rodríguez para exigirle “acceso total” al país, haciendo especial énfasis en el control de los recursos petroleros de la nación sudamericana.

Mientras Rodríguez intenta estabilizar el gobierno en Caracas, la situación judicial de Nicolás Maduro avanza en Nueva York, donde este lunes comparece ante la justicia federal en Manhattan. El exlíder chavista enfrenta una lectura formal de cargos ante el juez Alvin Hellerstein bajo un esquema de máxima seguridad, al tiempo que, en Argentina, diversos querellantes han solicitado activar su extradición por delitos de lesa humanidad.

Finalmente, la nueva gestión de Rodríguez se enfrenta al desafío de gobernar bajo la presión directa de Washington y el desmantelamiento de la cúpula militar anterior. Para comprender la magnitud de este cambio, imagine que la presidencia es como el mando de un barco que ha perdido a su capitán principal durante una tormenta eléctrica; la nueva capitana asume el timón con la estructura dañada y bajo la vigilancia de otras flotas que buscan controlar su cargamento más preciado.

MÁS LEÍDAS

Te puede interesar