La provincia volvió a exportar sandías a granel al exterior, un evento catalogado como un hito histórico para el campo chaqueño. Detzel aseguró que, tras esta reactivación, el entusiasmo resurgió entre los productores.
La clave para destrabar esta exportación residió en la desregulación del mercado. Detzel explicó que todo comenzó en febrero, luego de que el Ministerio de Desregulación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, eliminara una normativa impuesta por el SENASA para la exportación de las sandías. Anteriormente, los productores estaban obligados a embolsar la mercadería.
Esta obligación generaba grandes problemas, ya que los compradores en el exterior estaban desconformes porque "la fruta se rayaba o se estropeaba y nos exigían mandarla a granel". Al resolverse esta problemática, Detzel pudo enviar el producto sin los costos adicionales del embolsado. El productor relató que el primer envío pasó la Aduana, ya llegó a Montevideo, se descargó en el mercado y las sandías chaqueñas ya se están vendiendo en Uruguay.
Detzel remarcó que las ventas al exterior se realizan a un precio constante y con pago en dólares. Este mecanismo es beneficioso porque, aunque la conversión se realiza al tipo de cambio oficial, las divisas quedan para el Estado. Además, la posibilidad de vender afuera descomprime el mercado interno, impidiendo que los precios se desplomen cuando existe sobreoferta a nivel local.
Aunque los envíos a Uruguay son una "prueba piloto", existe un obstáculo que continúa impidiendo la apertura hacia otros mercados vecinos. Detzel mencionó que hay complicaciones que imposibilitan abrir el mercado a Paraguay debido a que las provincias de Misiones y Formosa les "avientan un impuestazo con un ingreso bruto por usar sus rutas". Este cobro por solo pasar por la ruta puede alcanzar, por ejemplo, hasta $ 1.420.000 por un camión, dependiendo del valor de la mercadería.






