Corrientes vivió este domingo una elección histórica que definió la continuidad del valdecismo en el poder provincial. Juan Pablo Valdés se consagró gobernador con más del 50% de los votos, evitando la posibilidad de un balotaje y confirmando la estrategia diseñada por su hermano Gustavo, quien no podía aspirar a la reelección y apostó por la fórmula que integró con Pedro Braillard Poccard.
El resultado se celebró con entusiasmo en el oficialismo pese a la demora en la carga de datos oficiales, que para la medianoche apenas alcanzaba el 27% de las mesas escrutadas. La web del escrutinio provisorio presentó fallas, pero eso no opacó la contundencia del triunfo que le permitirá a la UCR y sus aliados mantener el control político que ejercen desde hace dos décadas.
Gustavo Valdés fue el gran articulador de este resultado. Logró superar fracturas internas como la ruptura con Ricardo Colombi, su antiguo mentor, y la salida de Pedro Cassani hacia las filas libertarias. También resistió el intento de La Libertad Avanza de negociar un acuerdo en la provincia, marcando distancia con un mensaje que hizo énfasis en la necesidad de diálogo y consensos para fortalecer la Nación.
El desempeño electoral dejó claro que la estrategia del oficialismo funcionó. El PJ, que se mostraba como la alternativa más competitiva, no logró capitalizar la fragmentación del gobierno provincial ni la irrupción de los libertarios. Con Martín Ascúa como candidato, el justicialismo apenas superó el 20% y quedó fuera de toda posibilidad de disputar el poder. Pese a la derrota, la proyección del dirigente genera expectativas hacia el futuro del peronismo correntino.
Ricardo Colombi fue otro de los grandes perdedores. El exgobernador apostaba a forzar un balotaje para reposicionarse, pero quedó tercero y lejos del centro de decisión política. La Libertad Avanza, por su parte, no alcanzó el 10% y vio desinfladas las expectativas que había construido en torno a la visita de Karina Milei. El slogan que buscaba equiparar a Lisandro Almirón con el presidente terminó siendo contraproducente. La jornada dejó en claro que el valdecismo sigue firme y que las fuerzas opositoras deberán replantear sus estrategias de cara al futuro político de la provincia.





