A raíz del caso de Tomás Ghisoni —quien admitió públicamente haber denunciado falsamente a su padre por abuso durante su infancia—, Alejandro Segovia, referente de la ONG Infancias Compartidas, enfatizó en Radio Facundo Quiroga sobre la problemática de las falsas denuncias en el marco de conflictos familiares. “Las falsas denuncias vienen de la mano con la obstrucción de vínculo”, sostuvo.
Segovia destacó que estos casos, antes silenciados, comienzan a adquirir visibilidad en la sociedad: “Creo que la gente empieza a ver toda esta problemática desde otro punto. Antes nadie hablaba de esto abiertamente, y ahora se empieza a entender que no solo se comete un delito, sino que se daña a alguien con quien compartiste una relación”. Y advirtió: “En el medio, los más perjudicados son los niños, niñas y adolescentes, que son tomados como trofeo, como rehenes, moneda de cambio”.
Desde Infancias Compartidas señalan la necesidad de avanzar con herramientas legales eficaces. “La falsa denuncia hay que corregirla, pero desde las leyes nacionales. Desde la provincia no se puede, porque hay que modificar el Código Penal, y eso se hace a través del Congreso”, explicó el referente.
Consultado sobre los proyectos presentados en el Congreso, Segovia se mostró crítico: “Hay varios proyectos presentados, pero muchos están planteados desde la venganza más que como un correctivo. Yo también pasé por eso, lo entiendo, pero desde la venganza no se pueden crear cosas buenas”. Y propuso: “Habría que trabajar más y sacar algo que sea bueno, concreto y definitivo”.
Finalmente, reafirmó el compromiso de la organización con la causa. “Vamos a seguir hasta que se apruebe y también después, para que se aplique. Esperamos que el día que tengamos que estar en la Cámara se resuelva favorablemente, y si no, ver qué se puede corregir. Lo importante es que los niños no sean más víctimas de este tipo de flagelo”.





