21 niños murieron en 72 horas: los bloqueos israelíes agravan la hambruna en Gaza

25 de julio 2025, 17:34hs

La enfermera Daniela de Oliveira Mota, gerente de actividades de enfermería de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la Ciudad de Gaza, describe la situación como "todavía peor de lo que imaginé", a pesar de haber trabajado en países con grupos armados. Lleva dos meses en la zona y subraya la ausencia de lo más básico para la supervivencia humana, alertando sobre una hambruna "provocada" que se extiende por la Franja.

Los centros de MSF en Gaza atienden a más de 1.000 pacientes por desnutrición cada semana, incluyendo niños de seis meses a cinco años, mujeres embarazadas y lactantes, y "cada semana los números son mayores". Antes del 7 de octubre, la desnutrición aguda prácticamente no existía en Gaza. La situación es tan grave que, en las 72 horas previas al testimonio de la enfermera, 21 niños murieron por desnutrición o hambre en el norte de Gaza, y la UNRWA reporta que uno de cada diez niños menores de cinco años presenta desnutrición.

La crisis se agravó drásticamente el 2 de marzo con un bloqueo total israelí que prohibió el ingreso de alimentos, agua y medicamentos. Aunque Israel permitió una ayuda "mínima" desde mayo, De Oliveira Mota señala con frustración que los suministros necesarios están "del otro lado de la frontera" esperando para entrar. Además, el sistema de distribución de ayuda, gestionado por la Fundación Humanitaria de Gaza, es visto por MSF como "diseñado intencionalmente para crear el caos", resultando en más de 1.000 palestinos heridos o muertos por fuerzas israelíes mientras intentaban recoger ayuda desde finales de mayo.

La desnutrición afecta también a las madres, complicando la lactancia debido a la falta de agua, las precarias condiciones de vida y el trauma emocional. Actualmente, MSF tiene a 700 mujeres embarazadas y lactantes y 500 niños con desnutrición grave y moderada solo en dos centros. El sistema sanitario está al límite, con cortes eléctricos que obligan a los generadores a funcionar solo unas pocas horas, e incluso los trabajadores humanitarios palestinos se ven obligados a trabajar sin comer.

La enfermera insiste en que "nunca, nunca hubo un bloqueo de ayuda humanitaria" como el actual. Desde el 7 de octubre, el conflicto causó más de 59.000 muertes palestinas, con más de 17.000 niños fallecidos – un promedio de 28 diarios, "el equivalente de una clase entera", según UNICEF. De Oliveira Mota concluye que la solución es clara: "Abrir las fronteras, permitir el acceso humanitario" sin restricciones, ya que hay suficientes suministros y organizaciones que saben cómo distribuirlos de manera segura. La población civil "no tiene un minuto de paz. No tienen comida. No tienen seguridad".

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