Cada 9 de marzo, Corrientes recuerda a Pedro Ríos, conocido como el “Tamborcito de Tacuarí”, en el marco del Día del Niño Correntino, establecido por la Ley Provincial N° 5988 en 2011. La conmemoración homenajea al niño de 12 años que acompañó a Manuel Belgrano durante la Batalla de Tacuarí en 1811, demostrando un notable coraje y compromiso patriótico.
Pedro Ríos nació en 1798 en Yaguareté-Corá y se unió a la expedición auxiliadora al Paraguay tras la intervención de su padre, un maestro rural que ofreció su hijo como única ofrenda a la Patria. Inicialmente Belgrano se negó a incorporarlo al ejército, pero finalmente aceptó y lo puso a las órdenes del capitán Celestino Vidal, veterano de las invasiones inglesas que padecía problemas de visión.
El joven vivió de cerca las acciones bélicas desde la Batalla de Paraguarí en enero de 1811, manteniéndose en la retaguardia. Su papel más destacado ocurrió el 9 de marzo en el combate de Tacuarí, donde ayudó a Vidal batiendo su tambor en medio del tiroteo y fue alcanzado por dos disparos en el pecho, pero sobrevivió gracias a la intervención del capitán que lo protegió.
La figura de Pedro Ríos quedó inmortalizada en la Plaza 25 de Mayo de Concepción con su estatua y en la “Oda al tambor de Tacuarí”, de Atilio Milanta, que lo recuerda como un héroe que guiaba a los oficiales y cumplía con su deber a pesar del peligro. Testigos relataron que el mismo Belgrano lamentó la suerte corrida por el niño durante el traslado de Tucumán a Buenos Aires.
Hoy, el Día del Niño Correntino no solo rescata la valentía de Pedro Ríos, sino que también busca inspirar a las nuevas generaciones con ejemplos de patriotismo y sacrificio, recordando la historia de un joven que, con apenas 12 años, se convirtió en un símbolo de heroísmo en la lucha por la independencia argentina.





